martes, marzo 16, 2010

Posted by Manuel Cardeñosa | File under : , , ,
La preocupación  por la biodiversidad es uno de los aspectos básicos de cualquier persona u organización relacionada con las cuestiones medioambientales. 
El hecho de la extinción, de la desaparición de una especie, no es algo especialmente preocupante, ya que se encuentra dentro de la normalidad. Las especies con menor capacidad de adaptación a un entorno cambiante terminan por desaparecer. Lo que ya no es tan normal, lo que sí es preocupante es que estén despareciendo especies como consecuencia de la actividad humana sobre el planeta. Y no estamos hablando de una o dos, ni siquiera de decenas de ellas. El número es tan grande que algunos autores hablan de una sexta extinción.Una extinción que está ocurriendo ahora mismo y con un desencadenante claro, nosotros.

(imagen de woodleywoodenworks)

Además, si se "desestabiliza" la biodiversidad, se desestabilizan los ecosistemas, y si estos se desestabilizan (y nos ponemos egoístas) se desestabilizan nuestras fuentes de recursos. La existencia de biodiversidad y su equilibrio son muy importantes.

De hecho, este año se declaró como año internacional de la biodiversidad biológica para 


  • Mejorar la conciencia pública sobre la importancia de salvaguardar la diversidad biológica y también sobre las amenazas subyacentes a la biodiversidad.
  • Aumentar la conciencia de los logros para salvar la diversidad biológica que ya han sido realizados por las comunidades y los gobiernos.
  • Alentar a las personas, las organizaciones y los gobiernos a tomar las medidas inmediatas necesarias para detener la pérdida de la biodiversidad.
  • Promover soluciones innovadoras para reducir las amenazas a la biodiversidad.
  • Iniciar el diálogo entre las partes interesadas por las medidas que deben adoptarse en el período posterior a 2010.

Con todo esto, la Unión Europea se había fijado 2010 como fecha límite para detener la pérdida de biodiversidad que aqueja a los países miembros de la misma. En 2006, la UE decía 

"Es urgente detener los ataques a los ecosistemas * con el fin de proteger el futuro de la naturaleza, por su valor intrínseco (valor recreativo y cultural) y por los servicios que nos presta (servicios de los ecosistemas *). Estos servicios son esenciales para la competitividad, el crecimiento y el empleo, así como para la mejora de las condiciones de vida en todo el mundo" 


Sin embargo, el 15 de marzo, los ministros de medio ambiente de la UE acordaron retrasar hasta 2020 la consecución de este objetivo, llegando a plantearse que el periodo a plantearse corresponde más a 2050 que a 2020. Los motivos argumentados son: 

"La falta de instrumentos apropiados, la aplicación incompleta de las normas sobre espacios protegidos y la integración insuficiente de consideraciones sobre la biodiversidad".

No creo que los ecólogos carezcan de lo instrumentos necesarios para realizar estudios fundados sobre diversidad biológica, y las  otras dos excusas son claramente de carácter político, por lo que nos podemos encontrar ante otro ejemplo de falta de decisión política. Falta de decisión  que contribuye a que otro de los aspectos que forman esa crisis que seguimos teniendo en frente, la crisis ambiental, lejos de mejorar siga empeorando.

Y ante esa falta de decisión política que ya nos dejó el fracaso de Copenhague y que nos deja ahora la UE, los ciudadanos podemos dejar clara nuestra postura con iniciativas como la Hora del Planeta

Desde luego, motivos no nos faltan. Y tampoco nos faltan para cuestionar si las actuales estructuras de decisión política son eficientes a la hora de enfrentarse a situaciones de crisis, sean económicas, climáticas o combinaciones de ambas.

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